Todo cuanto amé – Siri Hustvedt

Llegué a “Todo cuanto amé” amparada bajo el muy buen recuerdo de “Elegía para un americano”, novela con la cual conocí a Siri Husvedt y que logró que ella me gustara más que Paul Auster (su marido, con quien indefectiblemente se la compara).

Tenía este libro en mi lista de por leer desde hacía bastante tiempo. Por una cuestión u otra no había logrado hacerme con él, hasta que, con la excusa de las fiestas de fin de año, conseguí mi ejemplar y comencé a devorarlo ni bien el reloj dio las doce campanadas del 2012. Como primera lectura del nuevo año resultó un muy buen augurio para lecturas futuras.

En mis anotaciones sobre “Elegía…” decía que la escritura de Husvedt me recordaba a la de Auster –como dije más arriba, escritor con quien es imposible no compararla, no sólo por la relación que los une, sino porque escriben sobre temas similares, utilizando siempre la misma locación: Nueva York-, pero la prefiero, fundamentalmente por la construcción de sus personajes, y en este libro esa declaración se afirma.

La complejidad de los sentimientos y las características físicas de cada una de las personas que van apareciendo en el texto son descriptos hasta hacernos sentir que los conocemos quizás más que a nosotros mismos. Incluso esto se puede aplicar a los personajes secundarios, a quienes la autora dota de rasgos bien definidos lo cual nos permitiría identificarlos,
sin lugar a dudas, en cualquier esquina de la ciudad.

Una vez más, los personajes principales, quienes llevan adelante la acción y sobre quienes se centra la historia, son hombres, incluso la obra está escrita en primera persona, narrada por Leo Hertzberg, historiador y crítico de arte.

Leo se apasiona con un cuadro de un pintor en ciernes, y esta fascinación hace que busque conocerlo y apreciar más su obra. Bill Weschler, el pintor en cuestión, se siente también atraído hacia el crítico y van desarrollando una amistad que incluirá a sus familias.

Las vidas de ambos protagonistas tienen numerosos paralelismos. Ambos están casados con mujeres hermosas, quienes quedan embarazadas casi a la par y dan a luz, en fechas próximas, a varones. Los niños se harán tan amigos como lo son sus padres y compartirán juegos y aventuras.

Desde el comienzo hay un quinto personaje adulto que será trascendental en la vida de estas familias: Violet, primero modelo y luego segunda esposa de Bill. Investigadora sociológica, inspirará profundamente a su marido con sus investigaciones, relacionando la obra de los dos en la producción artística.

La segunda parte del libro comienza con una muerte trágica que desequilibrará la vida de todos los personajes y cambiará para siempre las relaciones entabladas hasta ese momento, y –como veremos más adelante- desencadenará una tragedia tras otra.

Sin temor a equivocarme (y a pesar de ya haber leído también “El verano sin hombres” , el cual no me gustó demasiado), puedo decir que Siri Husvedt está definitivamente instalada entre mis autoras preferidas.

 

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4 respuestas a Todo cuanto amé – Siri Hustvedt

  1. Ale dijo:

    pues comenzaré entonces a leerla con este libro…¡gracias por la entrada!

  2. Soledad dijo:

    Te aseguro que no te va a defraudar. ¡Gracias por pasar Ale!

  3. Pingback: El verano sin hombres – Siri Hustvedt | tecleando

  4. Hola! Recién descubro tu blog y me he llevado una gratísima sorpresa! 🙂 Conocí a esta autora a través de El verano sin hombres, pero este libro es muy superior. En lo personal, me sobrecogió el dolor tan bien y realmente descrito, así como la ceguera voluntaria, esa cuando no queremos ver que el que tenemos al frente es alguien destructivo. Muy buena novela, se la recomiendo a mis amigos buenos lectores.
    Saludos!

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